Tu,mi...nuestra.

No olvides que mi necesidad tiene nombre y apellido; mi felicidad fecha de nacimiento, rostro y vida; una familia , amigos y deseos; pensamientos y sentimientos.
Pero sobre todo, una sonrisa que me ilumina día a día para poder seguir hacia delante.
Todo esto es "tu, mi, nuestra" vida.

19 mayo 2013

FRANCAMENTE QUERIDO...AHORA ME DA IGUAL, ME IMPORTAS UN BLEDO(Relatos cortos I ).


Ahora su mirada tenía brillo.
Era sana, alegre, cálida,divertida...sabía mirar, podía ver y quería descubrir y vivir con otras miradas.


          De repente sonó el teléfono y... dejo lo que tenía en su mano, miro la pantalla de su moderno   
          móvil, frunció el ceño. No reconocía el número pero, le era familiar, muy familiar.
          Se decidió a descolgar, llevada por su extrema curiosidad.¿Quien podría llamar a estas                         horas,casi media noche de un viernes?.
          Al otro lado del auricular se oyó un tímido pero contundente:
                                   " ¡Hola!¿Cómo te encuentras? ".
          Reconoció la voz, grave, clara. Ya no tenía duda; su pasado volvía a su memoria en un rápido y
          atronador "flash-back". Perdió por un instante la noción del tiempo, que solo volvió a recuperar
          tras unos segundos de incertidumbre y el resonar de nuevo de la misma voz al otro lado del                 aparato,esta vez temblona, inquieta, como esperando una aprobación:
                                    " Necesitaba escuchar tu voz, oír tus palabras, saber si eres feliz... "
                                    " Contarte que yo no lo soy y por qué ".
          Jamás pensó que le volvería a escuchar; no se le había pasado por la cabeza volver a tener                   contacto alguno. Eso era algo que había "desechado" radicalmente años atrás, un día de                       primavera, que, dio paso a su nueva mirada, tras tiempo de luz apagada en sus verdi celestes               ojos.
          Aquel mismo momento, apareció un apuesto Rhett Butler  frente a ella, en su imaginación y la
          susurró al oído :
                                   "Haz tuyas mis palabras, te las doy, tómalas y se feliz".
          Sin pensárselo dos veces y sin enmendarse mas que al capitán Butler contestó con celeridad:
                                   "Francamente, querido, me importa un bledo".

         Apretó la tecla de finalizar llamada , depositó el teléfono en la mesita auxiliar que tenía a su                izquierda y tomó de nuevo la copa de vino que tenía a medio beber; sacó un pequeño trozo de              chocolate negro, se lo llevó a los labios, lo mordisqueó , y lo saboreó.
         Hizo lo propio con su maravilloso brebaje, dejando que una gota del angelical líquido resbalara          por sus finos labios ,para que él, a quien había tendido su mano derecha, y  la acariciaba, la
         acabara secando con su lengua.
         Volvió a repetir en su interior:
                                   "Francamente, querido... me importa un bledo; ahora mi mirada
                                    es clara, brilla y es cálida. La tuya...No".
                                   
 
       
       
                                   

3 comentarios:

  1. Jajaja!. Vale ya se. Yo nunca borro, para saber a quién sí o no me apetece coger el teléfono en cada momento.

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